Como ya sabéis, el pasado martes 8 de noviembre la clase de los delfines visitó el Museo Sorolla.
Lo primero que quiero hacer es felicitar a la muchachada, porque se portaron de 10. Daba gusto verles, hablando en susurros, atentos todo el rato a mis indicaciones... el resto de visitantes se quedaba maravillado.
El Museo es una joya; se trata de la casa donde en su día vivió el pintor en Madrid y está semiamueblada y cubierta de cuadros. Los jardines merecen una mención muy especial. Lo primero que hicimos fue cerrar los ojos para escuchar el sonido de las fuentes del acceso a la casa: utilizamos todos los sentidos para explorar la realidad. Luego, una vez dentro, observamos varios cuadros donde Sorolla pintó agua en distintos medios (fuentes, mar, ríos, lluvia,..), comparando los colores que utilizó, reparando en el hecho de que no siempre el agua aparece de color azul. Después, a la salida, y mientras esperábamos a la clase de los pequeños, jugamos a representar con nuestro cuerpo los cuadros que más nos habían interesado.
Si queréis aproximaros al Museo, tanto si lo conocéis como si no, clika
aquí y date un paseo virtual. Y no pierdas la oportunidad de ir en familia, quizá tu hijo o hija quiera hacer de guía.